
Para muchos, la ciudad como hábitat, representa lo mejor y también lo peor de la civilización humana: conecta a gente de diversa procedencia pero también levanta muros de incomunicación entre vecino y vecino, es una muestra del ingenio e inventiva del ser humano pero a veces cuesta ver la humanidad en ese desarrollo, es fuente de riqueza, cultura y comunicación pero crece en ella, el prejuicio, la inseguridad, el aislamiento...
Sin embargo, más allá de sus edificios calles y ruidos, una ciudad es algo vivo: respira, late, duerme... Lo mismo que sucede con las personas, las ciudades más interesantes no son fáciles de conocer, pero si las escuchas con atención pueden enseñarte mucho sobre tí . Nadie lo ha expresado mejor que Kavafis.
"Te dices: me marcharé a otra tierra, a otro mar, a una ciudad mucho más bella de lo que ésta pudo ser o anhelar...No hay tierra nueva, amigo, ni mar nuevo, pues la ciudad estará en tí. Por las mismas calles andarás interminablemente..."
Te invito a una cita con una ciudad bañada por tres mil años de mar y gentes.
Puede que aprendas que formamos parte de donde vivimos, que de alguna manera los paisajes, la historia y la vida de una ciudad marcan a sus habitantes del mismo modo que diferentes pueblos y culturas dejaron y seguirán dejando su impronta en ella; que proteger su patrimonio es rescatar su historia (tu historia) del olvido, que lo que llega y lo que estuvo construyen dialogando nuestro "ahora" , que no suele haber explicaciones únicas... ni fáciles cuando de enjuiciar la vida se trata y, en definitiva, que comprender exige imaginación y esfuerzo... pero merece la pena, ¿no crees?