Desde que Piaget destacara la complejidad de la abstracción temporal y las dificultades del alumnado para la adquisición de este concepto, muchos han sido los estudiosos interesados en la didáctica del que es el pilar de la disciplina histórica y elemento indispensable de la mayoría de las Ciencias Sociales: el concepto de tiempo histórico.

Nociones relacionadas con las diferentes formas de medir el tiempo y lo convencional de calendarios y periodizaciones, la no linealidad del devenir histórico, la multicausalidad, los diferentes ritmos históricos y la concepción braudeliana, sincronía y diacronía, simultaneidad, permanencia, cambio... son conceptos que el alumno adquiere con dificultad si no se trabajan de forma específica.

Sin duda, dado que el ser humano construye antes la noción espacial que la temporal, una de las herramientas más eficaces a la hora de facilitar la comprensión de dichos conceptos es la línea del tiempo.

En esta parte de la receta os mostraremos:

Como ya os adelantábamos en el apartado anterior, consideramos que las líneas del tiempo electrónicas no deben ser una mera versión del modelo tradicional. Las TIC no son un simple soporte, sino un nuevo medio que impone un nuevo contexto y un nuevo lenguaje no lineal. La interactividad y la posibilidad de vincular información, unida a la abundancia y variedad (en formatos y calidades) de ésta en la red pueden convertir a la línea del tiempo en una herramienta formidable con la que explorar el tiempo histórico e integrar sus diferentes dimensiones.

 

 

 

 

 

 

 

Líneas temporales